Músicos de calle y negocio en el MMVV

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Músicos de calle y negocio en el MMVV

Que la industria musical está cambiando se aprecia en la calle, más que en las plataformas de sector. Observamos la forma de consumo, los lugares para ello y, sobre todo, lo que ofrecen ya las nuevas generaciones de músicos formados en escuelas de música o bregados y dispuestos a tocar en cualquier lugar, en cualquier momento, y que se mueven bajo la filosofía DIY, convertida en virtud a fuerza de necesidad. El hambre agudiza el ingenio. Y a mayor bagaje, mayor calidad.

Llegados a la 27º edición del Mercat de Música Viva de Vic, los datos oficiales dicen que el mercado ha incrementado un 25% su impacto en relación a los últimos años. Incrementa su presupuesto para contratación y el número de profesionales inscritos. Multitud de bandas actuando, más en los espacios Off que en los oficiales, y un resultado para el sector que sirve de escaparate a profesionales para mostrarse a nuevos públicos y/o descubrir nuevo talento, y ampliar sus posibilidades de salida al exterior.

Mercado estable y consolidado, aunque poniendo la lupa en el negocio, nos quedamos con tres ideas:

  • El volumen de negocio en el MMVV es de unos 3 millones, representado por  500 contratos (entre programación y servicios), con una media de 12.000 euros por contratos. No es una mala cifra, y eso que aún no se ha llegado a recuperar ese 25% aproximado de negocio que la crisis se llevó a partir del 2010. Pero da idea de lo que se mueve en el sector en estos momentos en una cita consolidada.
  • El mercado catalán sigue siendo el destino principal de la contratación y buena parte de los agentes públicos contratan ahí la mitad de su temporada. El mercado catalán genera un talento descomunal, pero habría que multiplicar por 3 al menos el nivel de exportación/internacionalización.
  • Alrededor del 40% de artistas cuentan con agente/representante al llegar al MMVV. Del resto, apenas el 10% sale de ahí con agente. Tal vez, desde el lado artístico, por la confusión simplista entre lo que es un mánager y un agente de booking; desde el lado de la representación, seguro que influye la escasez de espacios para colocar nueva oferta. En cualquier caso, el sector sigue siendo conservador e incluso pocos son los profesionales que innovan en su modo de presentarse. Urge salir del bucle, y dejar ya de pensar cómo hacerlo. El Scalextric de Lav Records ilustra bien la idea. Dicho queda.

Por el lado artístico, basta con comparar el nivel de desarrollo de los músicos que han pasado por el MMVV en estos 27 años, desde sus orígenes hasta ahora, y veremos que el talento es descomunal. Muchos vientos y mucha tecnología en las propuestas artísticas, esencialmente en las indie y de mestizaje. Mucha guitarra de calidad en las propuestas de corte más pop y rockeras (el lado jazz/world de siempre ha contado generalmente con músicos de escuela y calidad profesional). Y nuevas bandas que aumentan progresivamente la escuela hiphopera, que no llega la mainstream pero tiene una base creciente de seguidores. Y todo ello se aprecia mucho en los directos, donde cada vez todos (o al menos los que empiezan a triunfar) tienen más claro el concepto de espectáculo completo.

De entre lo que vimos y descubrimos (aun sin ver) ahí van 9 recomendaciones, sin orden ni concierto:

  • Fat Geese, mestizaje a pie de calle con un ritmo contagioso que hizo vibrar a la Plaça Antoni Gaudí.
  • Núria Graham, con banda al completo, mucho más rockera y noisy de lo que teníamos en mente.
  • Sumrrá, jazz gallego con vocación experimental, con un sonido y show arrollador.
  • Salvatge Manifest, que no actuaban (¿no, verdad?), pero cuyo disco ha sido todo un descubrimiento.
  • 77 (seventy seven),  los nuevos AC/DC, con un directo arrollador y recién fichados por Century Media para asaltar Europa.
  • Jumpings Jacks, trio de versiones de los Rolling Stones setenteros con un sonido de bar crudo y directo.
  • The Zephyr Bones, a los que llegamos tarde (así que no vimos) pero seguimos con ganas.
  • Egon Soda, superbanda indie, demasiado perfectos y profesionales.
  • Obeses, el grupo más sorprendente de la escena catalana de los últimos años, con un punto bufo en su propuesta musical y un show con puesta en escena espectacular.

 

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